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ACEITUNAS COCIDAS
En este caso se utiliza
la lejía mencionada con anterioridad. La lejía que se usa
es una solución diluida de hidróxido de sodio, cuyo fin
es por un lado, hidrolizar el glucósido con un grupo fenol oleuropeína,
responsable del sabor amargo de las aceitunas “crudas”, y
por otro lado provocar una fermentación láctica cuando las
aceitunas son colocadas en la salmuera. La lejía aplicada debe
tener una concentración en función de la variedad de aceituna
y de la temperatura, oscilando normalmente entre 2º y 6º Beaume
(Be), o 1,4% y 3,8%. Mientras mayor concentración tengamos la acción
es más fuerte, pero se acumula más sosa en el interior de
la pulpa, ocasionando ablandamiento, aparición de ampollas y problemas
en la fermentación. Si por el contrario la concentración
es insuficiente, se produce amargor en la aceituna.
Por norma general se da por terminada la acción de la lejía
cuando esta ha alcanzado los 2/3 o los 3/4 de la pulpa. Este punto tiene
gran importancia pues una penetración deficiente produce aceitunas
amargas, de mal aspecto y con mala fermentación. Si por el contrario
la penetración es excesiva la textura no es buena y no son aptas
para el deshuesado.
Realizado este particular cocido se realizan uno o varios lavados con
agua para eliminar la mayor parte de la lejía, aunque teniendo
en cuenta que no debe ser excesivo, pues se perderían los compuestos
hidrosolubles necesarios para la fermentación. Actualmente se tienda
a realizar un solo lavado de unas 12 o 15 horas debido a los problemas
de la escasez de agua y a la contaminación. En este punto es conveniente
decir que si no se realiza bien el cocido pueden aparecer los primeros
defectos en las aceitunas en forma de manchas pardas en la piel.
Tras los lavados algunas variedades requieren uno o dos días de
reposo para evitar la rotura de la piel (sin embargo hay que decir que
actualmente el uso de lejía diluidas evita el despellejado y elimina
la necesidad del reposo) se introducen en salmuera, una concentración
de agua y sal de entre 9 y 11º Bé (9,8 y 11,2 kg NaCl/100
kg disolución). Es ahora cuando comienza el proceso de la fermentación
láctica, que puede durar de 2 a 6 meses dependiendo de la temperatura
y de las características comerciales que se quieran obtener. Para
esta fermentación se usan fermentadores enterrados en el suelo,
con una capacidad de 10.000 kg cada uno.
A los pocos días de estar las aceitunas en los fermentadores con
salmuera la sal debe presentar unos valores del 5-6 %. Si el valor es
superior se produce una salida de jugo de la aceituna por la presión
osmótica con el consiguiente arrugado de la piel, y si el valor
es muy inferior se producen malas fermentaciones. En cuanto al pH, estos
primeros días de fermentación presenta unos valores muy
altos, de incluso más de 10 unidades debido a la salida de lejía
residual desde la pulpa. Sin embargo, conforme va avanzando la fermentación
y van sucediéndose los diferentes microorganismos responsables
de tal fermentación los valores de pH van variando, alcanzando
un valor menor de 4, el más idóneo para una perfecta conservación.
Pasemos a ver las distintas
fases de la fermentación desde el punto de vista de los microorganismos
presentes o responsables:
- Primera
fase: Bacilos Gram negativos (Enterobacter aerogenes, Enterobacter cloacae,
Citrobacter, Flavobacterium, Escherichia), esporulados Gram positivos
(Bacillus, Clostridium)y bacterias cocáceas del ácido láctico
pertenecientes a los géneros Leuconostoc, Pediococcus y Enterococcus.
Todos pocos exigentes nutricionalmente.
Se puede decir que esta fase
trascurre desde que se colocan las aceitunas en la salmuera hasta los
5-7 días siguientes, obteniéndose un valor de pH de 6 aproximadamente
debido sobre todo a la acción de los Gram negativos. Actualmente,
debido al peligro que hay de que los Gram negativos proliferen en exceso
también se desciende el pH con una corriente de CO2, ácido
acético o ácido láctico a las 24 horas. En cuanto
a la concentración de sal en el equilibrio puede decirse que es
del 5,5% al 6,5 %. La acidez libre llega al 0,2 %.
Los cuidados que necesitan
los fermentadores en esta fase es el requerido o reposición con
salmuera, la eliminación de fondos en la primera semana y después
una vez al mes.
- Segunda fase: desarrollo de lactobacilos.
Esta fase comienza desde que aparecen los primeros lactobacilos hasta
que el valor de pH llega a un valor de 4,5 unidades. También se
caracteriza porque los cocos lácticos han disminuido su población
y los Gram negativos han desaparecido completamente. El valor de NaCl
llega al 6% y el de acidez libre sigue siendo del 0,2 %.
Los cuidados que deben realizarse
en esta etapa son evitar la formación de moho y de levaduras en
la superficie.
- Tercera fase: predomino de lactobacillos.
El más importante es sin duda Lactobacillus plantarum, aunque también
pueden encontrarse otras especies tales como Lactobacillus brevis y Lactobacillus
delbrueckii. Esta fase dura varios meses, hasta que ya no hay producción
de ácido, con lo que el pH es ya inferior a 4. El valor óptimo
de sal es del 5-6 % y el de acidez libre puede llegar a subir hasta el
0,7 %-1,2 %.
Es de destacar que aparte
de los lactobacillus también hay una levadura que interviene en
el proceso general de fermentación.
- Cuarta
fase: conservación.
Esta fase es de vital importancia para la obtención de un producto
satisfactorio. El principal problema que encontramos es el desarrollo
de un nuevo microorganismo, las bacterias del Genero Propionibacterium,
que en caso de proliferar produce un aumento del pH al consumir el ácido
láctico y aparecer una mezcla de ácido acético y
propiónico. Para evitarlo, una vez concluida la fermentación
láctica, se aumenta la concentración de sal hasta el 8,5-9,5
% en dos etapas, manteniendo el pH bajo e inhibiendo el desarrollo de
Propionibacterium. En cuanto a la acidez final obtenido oscila entre 0,7º
y 1º de ácido láctico.
Durante la conservación
los cuidados que hay que llevar a cabo son la retirada de natas superficiales
una vez a la semana, añadir ácido si es necesario, realizar
controles cada quince días y luego una vez mes y mantener a la
sombra.
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