COCIDO, LAVADO Y COLOCACIÓN EN SALMUERA
El cocido es el tratamiento con una solución
diluida de hidróxido sódico. Se trata de la operación
fundamental en el proceso de aderezo de aceitunas, ya que consigue la
hidrólisis del glucósido amargo oleuropeína. Además
cumple la función de caldo de cultivo donde se desarrolla la
fermentación láctica.
En algunas de las variedades es necesario
uno o dos días de reposo con el fin de que la sosa no provoque
la rotura y desprendimiento de la piel.
La concentración de lejía
de cocido se ajusta de forma que el tratamiento dure un número
determinado de horas, variable en función de la variedad. Así
a mayor concentración de lejía y temperatura la acción
es más fuerte y provoca una mayor permeabilidad de la piel, pero
queda más cantidad de sosa en el interior de la pulpa, dificultando
un buen valor de pH al final de la fermentación. La penetración
se da por finalizada cuando alcanza los 2/3 o 3/4 de la distancia de
la piel al hueso. Si no penetra lo suficiente las aceitunas quedas amargas
y fermentan mal, quedando la piel de color pardo además de que
si son destinadas a ser deshuesadas el hueso no queda limpio y arrastra
mucha pulpa. Si penetra demasiado es dificil obtener buenas características
químicas para su conservación a largo plazo, obteniendo
una textura deficiente, y si son deshuesadas se rompen con facilidad.
Asi, según lo que hemos visto es
aconsejable obtener una partida de aceitunas lo más homogénea
posible, tanto en tamaño medio como en madurez.
Terminado el proceso de cocido se quita
la lejía y se recubren de agua (lavado) cuya finalidad es retirar
la sosa. No se debe realizar un lavado excesivo para evitar la pérdida
de compuestos hidrosolubles necesarios para la fermentación.
Actualmente de realizan lavados durante 12-15 horas, añadiendo
un ácido fuerte (no el clorhídrico) si es necesario reducir
el contenido de las sales sódicas de ácidos orgánicos.
A continuación son colocadas en salmuera
de 10-11º Be donde se mantienen durante la fermentación
y conservación, pasándose a unos recipientes enterrados.
Cuando pasan unos días la sal se equilibra en valores entre 5-6
%. Si la concentración inicial de sal es muy elevada se produce
salida de jugo y el arrugado del fruto. Si es muy baja provoca graves
alteraciones.
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